Bienvenidos al rincón de Psycho.

Diario de la mente sin razón, del cuerpo carente de alma, de la muerte en vida y de los sueños repletos de nostalgia.

jueves, 10 de marzo de 2011

Un año después.


Ha pasado un año. Una año en el cual caigo en la cuenta de que mi vida sigue siendo un desastre y en el que ha llovido tanto que apenas recuerdo la luz del sol. Un año lleno de viajes por Europa, de amigos que se convirtieron en enemigos, de desilusiones y corazones rotos. También he presenciado el renacer de un nuevo estado emocional y psicológico, de que todo puede equilibrarse en la balanza y de que al final... la unica persona por la que debes preocuparte eres tu misma.
Harta de mitificar todo aquello que antaño admiraba, harta de falsos ídolos y palabras vacías, construí un nuevo templo dedicado a la única persona que me importa y que jamás me ha fallado: Psycho. Mi alter ego. La otra mitad de mi personalidad. Mi propio ego. Y nada más.

Hace tiempo dije que la soberbia es mi pecado favorito, y reafirmo que, tras un año de duras batallas contra mi misma, esa palabra ha cobrado un significado mucho más siniestro y contundente. La fantasía quedó en un segundo plano para darme de cara con la realidad como un cubo de agua helada en una mañana de invierno. Clara y cristalina, la soberbia ha sido lo único que me ha mantenido con vida este último año, y por lo tanto, es y será siempre mi mejor amiga.

Y citando a un genio muy querido por mi doy por concluida esta confusa y paradójica entrada de blog.

"And it's all right where it belongs" - Trent Reznor.



No hay comentarios:

Publicar un comentario