No se realmente el qué me ha impulsado a sumarme a esta comunidad, pero de lo que estoy segura es de que me parece un medio bastante eficaz para mostrarle al mundo lo que pasa por mi mente. Por esta mente ya enferma de delirios de grandeza y derrotas poéticas.
Me encuentro actualmente en lo que podría llamarse la habitación de un hotel, en una ciudad aun desconocida para mi, la cual no despierta una agorafobia palpable como la que me hizo experimentar la añorada metrópolis de la que vengo.
La gente aqui es más calmada y parece agradable, claro que, bajo mi punto de vista nada es agradable si me mira detenidamente a los ojos o muestra demasiada confianza en mi. El tiempo me ha hecho preferir la hostilidad antes que la ciega falsedad de una sonrisa cínica.
Miro a mi derecha y saco un cigarrillo del paquete de tabaco que acabo de comprar en el restaurante del hotel. El agradable sabor del cigarrillo nubla mis sentidos y mi percepción de la situación en la que me encuentro. Me doy cuenta de que en un acto reflejo involuntario he sacado dos cigarrillos del paquete en vez de uno, clara señal de que estoy "enganchada".
La boca me sabe a humo y los ojos han terminado por escocerme debido a la poco sutil fragancia del tabaco que recorre la habitación por completo.
Y aun asi, a pesar de lo mucho que esto me perjudica y tal vez como un acto más de auto-destrucción (a los que estoy acostumbrada) no dejo de fumar de forma insistente. Es casi frenético para muchos el ver como minuto tras minuto acabo un paquete, dos... y los que me hagan falta para calmar este estado constante en el que me encuentro.
Una presentación? No. Yo jamás expongo quien soy, sino que soy poco concisa y casi siempre me muestro reacia a que los demas sepan de mi, salvo lo que salta a la vista sobre mi persona.
Y qué ven exactamente? Unas ojeras marcadas por el insomnio que jamás desaparece. Una constante mueca de amargura en mis carnosos labios. El maquillaje corrido en la mayor parte de las ocasiones, o un exceso de él en mis grandes ojos castaños. Mi persistente forma de gesticular con las manos cuando hablo. La agresividad de mi mirada. Poco más...
Y cual es mi objetivo al abrir este blog? Exponer parte de mi alma? De mi ser?
No. No tendreis tanta suerte. Tal vez haya abierto esto por permitirle a mi psiquiatra el poder comprenderme, algo dificil, y así facilitarle el trabajo. O tal vez lo haya abierto basándome en el hecho ya palpable de que no muchos leereis esto, algo que curiosamente me agrada, tal vez debido a la longevidad de mis textos y a la pereza que puede significar para muchos el leerlos de cabo a rabo.
No tengo nada más que añadir. Eso es todo.
Bienvenidos al rincón de Psycho.
Diario de la mente sin razón, del cuerpo carente de alma, de la muerte en vida y de los sueños repletos de nostalgia.
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